La Odisea
Cuando ví que Nolan sacó una adaptación de La Odisea. No estaba segura sobre si verla o no. Nolan tiende a hacer pelis serias, densas. La Odisea, en cambio, es un poema liviano, divertido. Odiseo termina metido en problemas terribles y fantásticos, pero no podés parar de leer para saber cómo los resuelve.
Siento que Nolan tiene un temperamento más afín para hacer una adaptación de Sófocles y no de Homero, pero no sé si es posible hacer una adaptación de Edipo Rey que dure tres horas, con un Edipo que le resulte querible a las audiencias de Estados Unidos. Si la peli de la Odisea omite o maquilla las infidelidades de Odiseo, no sé qué habrían hecho con el incesto de Edipo Rey.
En fin, una amiga también quiso ver La Odisea de Nolan, así que fuimos juntas, con más dudas que certezas. Ella dejó sus impresiones en este blog.
Creo que el problema más grande de la peli, aparte de los problemas de tono serio y solemne, que no están en el poema original. Es que quiere hacer de cuenta que La Odisea es ficción histórica y realista.
Arranca con un disclaimer en pantalla que dice que la historia transcurre en una era en la que los hombres creían que los dioses eran reales o algo parecido.
Después pasamos a una toma dramática del caballo de Troya encallado en la arena. En los poemas homéricos el caballo es una idea brillante que Atenea le sopla a Odiseo para acabar con la guerra y el caballo no tiene nada que ver con las dificultades que Odiseo encuentra tratando de volver a casa. En esta adaptación el caballo es la representación de los crímenes de guerra cometidos por los aqueos bajo el mando de Agamenón, el hombre más malo del mundo. El crimen de Odiseo en esta adaptación es ser un instrumento de la maldad de Agamenón y no cuidar a sus tropas.
En este universo Atenea es una alucinación en la mente de Odiseo que lo mira feo y lo hace sentir mal por ser el actor intelectual del caballo de Troya. Cuando Odiseo le confiesa sus crimines a Penelope, su esposa, Atenea desaparece aliviada.
Es una película de guerra para padres con disfraz de la antigua Grecia. Muy enfocada en mantener una ficción de realismo. Nunca vemos a los dioses en el plano material y todas las criaturas fantásticas como los gigantes, las brujas, los muertos que hablan y las sirenas, bien podrían ser una invención de Odiseo, narrador poco confiable, que está tratando de recordar todo lo que pasó bajo la influencia de las flores de loto, que inducen al olvido, pero que no puede dejar de consumir.
El poema propone que si sos inteligente, carismático y habilidoso, vas a poder vencer las dificultades impuestas por los dioses y volver a casa con el respeto de tus pares. La película en cambio es una historia sobre la culpa. Odiseo se siente culpable por el estrago del caballo de Troya, por lo que hizo con sus hombres al tratar de volver a casa y porque les falló moral y materialmente al ser el único soldado de la tropa que logró volver a su casa.
El Odiseo cinematográfico siente que sus actos trajeron el colapso de la civilización, pero con algo de suerte puede que el tiempo borre todo el mal que ha hecho y él pueda vivir en el exilio con su esposa que no ve hace 20 años.
Es un planteo muy Estados Unidos, hecho para enojar a casi todo el mundo. A la ultra derecha de allá le cae mal porque reconoce que son un imperio en colapso y se los dice en una película con un casting diverso. Al resto del mundo le molesta porque los pueblos oprimidos del mundo quieren reparaciones, o que al menos la corten con el intervencionismo por un rato.
Al ser una obra sobre la culpa, esta Odisea no puede permitirse al Odiseo astuto y carismático del poema. Este necesita ser un hombre triste al que todo le sale mal para que aceptemos que se exilie con su esposa al final de la película.
Es una adaptación aburrida. Al menos cuando dicen Nuestra era de bronce se termina, nos pudimos reír un rato. Tampoco es fiel al poema, ni es un dialogo históricamente correcto, pero fue la parte más divertida de toda la peli.
